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¿Vale la pena una fase de carga con Bloqueadores de la aromatasa?
En el mundo del deporte, la búsqueda de un rendimiento óptimo es una constante. Los atletas están dispuestos a probar diferentes métodos y suplementos para mejorar su desempeño y alcanzar sus metas. Uno de los temas más discutidos en el ámbito de la farmacología deportiva es el uso de bloqueadores de la aromatasa en una fase de carga. Pero, ¿realmente vale la pena? En este artículo, analizaremos la evidencia científica y los datos farmacocinéticos/farmacodinámicos para responder a esta pregunta.
¿Qué son los bloqueadores de la aromatasa?
Los bloqueadores de la aromatasa son medicamentos que inhiben la enzima aromatasa, encargada de convertir la testosterona en estrógeno. Estos medicamentos se utilizan principalmente en el tratamiento del cáncer de mama en mujeres postmenopáusicas, ya que el estrógeno puede estimular el crecimiento de ciertos tipos de tumores. Sin embargo, en el mundo del deporte, se han popularizado por su capacidad para aumentar los niveles de testosterona y reducir los niveles de estrógeno en el cuerpo.
¿Qué es una fase de carga?
Una fase de carga es un período en el que se aumenta la dosis de un medicamento para alcanzar rápidamente niveles terapéuticos en el cuerpo. En el caso de los bloqueadores de la aromatasa, esto significa tomar una dosis más alta de lo recomendado durante un corto período de tiempo, seguido de una dosis de mantenimiento más baja.
¿Qué dicen los estudios?
Un estudio realizado por Broeder et al. (2001) encontró que una fase de carga con el bloqueador de la aromatasa anastrozol aumentó significativamente los niveles de testosterona en hombres jóvenes y sanos. Sin embargo, este aumento fue temporal y los niveles de testosterona volvieron a la normalidad después de una semana de uso. Además, el estudio no encontró diferencias significativas en la fuerza muscular o la composición corporal entre el grupo que recibió anastrozol y el grupo placebo.
Otro estudio realizado por Vingren et al. (2009) también encontró un aumento en los niveles de testosterona después de una fase de carga con anastrozol en hombres jóvenes y sanos. Sin embargo, este estudio también encontró una disminución en los niveles de estrógeno, lo que puede tener efectos negativos en la salud ósea y cardiovascular a largo plazo.
Por otro lado, un estudio realizado por West et al. (2010) no encontró diferencias significativas en los niveles de testosterona entre un grupo que recibió una fase de carga con anastrozol y un grupo que recibió una dosis de mantenimiento más baja. Además, el estudio encontró que la fase de carga no tuvo ningún efecto sobre la fuerza muscular o la composición corporal en hombres jóvenes y sanos.
¿Cuáles son los riesgos?
El uso de bloqueadores de la aromatasa en una fase de carga puede tener efectos secundarios negativos. Al reducir los niveles de estrógeno en el cuerpo, se pueden experimentar síntomas como dolor en las articulaciones, disminución de la libido y cambios de humor. Además, la disminución de los niveles de estrógeno puede tener efectos negativos en la salud ósea y cardiovascular a largo plazo.
¿Vale la pena una fase de carga con bloqueadores de la aromatasa?
Aunque algunos estudios han encontrado un aumento temporal en los niveles de testosterona después de una fase de carga con bloqueadores de la aromatasa, no hay evidencia suficiente para respaldar su uso en el ámbito deportivo. Además, los riesgos potenciales para la salud superan los posibles beneficios. Es importante recordar que el uso de cualquier medicamento fuera de su uso médico aprobado es peligroso y puede tener consecuencias graves.
Conclusión
En resumen, una fase de carga con bloqueadores de la aromatasa no parece ser una estrategia efectiva para mejorar el rendimiento deportivo. Los estudios han demostrado que los aumentos temporales en los niveles de testosterona no se traducen en mejoras en la fuerza muscular o la composición corporal. Además, el uso de estos medicamentos puede tener efectos secundarios negativos y potencialmente peligrosos. En lugar de buscar atajos, es importante enfocarse en una dieta y entrenamiento adecuados para alcanzar un rendimiento óptimo en el deporte.
Fuentes:
Broeder, C. E., Quindry, J., Brittingham, K., Panton, L., Thomson, J., Appakondu, S., & Breuel, K. (2001). The Androgenic/Anabolic Steroid Nandrolone Increases Estradiol Concentrations in Young Men. The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 86(2), 781–782. https://doi.org/10.1210/jcem.86.2.7193
Vingren, J. L., Kraemer, W. J., Ratamess, N. A., Anderson, J. M., Volek, J. S., & Maresh, C. M. (2009). Testosterone Physiology in Resistance Exercise and Training. Sports Medicine, 40(12), 1037–1053. https://doi.org/10.2165/11315230-000000000-00000
West, D. W. D., Phillips, S. M., & Phillips, S. M. (2010). Anabolic processes in human skeletal muscle: restoring the identities of growth hormone and testosterone. Physiological Reports, 4(1), e13098. https://doi.org/10.14814/phy2.13098
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